A primera vista estos retratos llenos de detalles y fascinación realista nos hacen pensar en un corpus de un fotógrafo telentosísimo y dedicado. Pero no: son pinturas realizadas por el inglés Craig Wylie, ciudadano londinense, oriundo de Zimbabwe.
Wylie se toma, por lo menos, tres meses para realizar cada una de estas obras de un realismo shockeante.
Sus obras caputuran los más pequeños y mínimos detalles del rostro del retratado, desde el color de sus mejillas hasta las arrugas alrededor de su ojos. Cada obra se cotiza en 30 mil libras como mínimo

El talensísimo pintor Craig Wylie, 39 años, de Londres, usa lápices de grafito, lapices de óleos con los que crea estas obras pictóricas que nos engañan y parecen fotografías hiperreales.


Wylie sólo intenta vender sus obras cuando están terminadas, pero su fama supera sus buenas intenciones y tiene encargos aún sin mostrar cómo pintará al cliente retratado.

Nos dice el artista sobre su método de trabajo: «Tomo las imágenes que guardo en la pantalla de mi laptop y aplico a ellas un poderoso zoom para extremar su proximidad y conseguir de este modo los más impensables detalles. Esta etapa del trabajo es crucial para conseguir mi objetivo: un realismo más real que el del registro fotográfico».

¡Impresionante!